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Dinosaurios de Cerro León
Los restos de dos excepcionales dinosaurios fueron descubiertos
tras sucesivos trabajos de campo llevados a cabo en el Cerro
León (Neuquén).
Por Adrián Giacchino y Yamila
Gurovich
Tras
sucesivos trabajos de campo llevados a cabo en el Cerro León
(situado en las proximidades de Picún Leufú,
en
la provincia de Neuquén) se hallaron los restos de
dos nuevas especies de dinosaurios saurópodos.
Los trabajos de campo fueron realizados
por un equipo del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino
Rivadavia” dirigido por el paleontólogo Dr. José
F. Bonaparte.
Descubrimiento
En los afloramientos de la Formación Lohan Cura del
Cerro León, ubicado en las cercanías de Picún
Leufú (provincia de Neuquén), se descubrieron
los restos fósiles de dos excepcionales dinosaurios.
Los dos dinosaurios descubiertos corresponden al grupo de
los Saurópodos (dinosaurios herbívoros y cuadrúpedos,
caracterizados por tener cuellos largos, extremidades columnares,
cabezas pequeñas y cuerpos muy voluminosos).

Vista del Cerro León, 1999.
En 1997 un equipo del Museo Argentino de Ciencias Naturales
“Bernardino Rivadavia” dirigido por el Dr. José
F. Bonaparte, en conjunto con el Museo “Carmen Funes”
de Plaza Huincul, comenzó los trabajos en la zona.
Dichos trabajos continuaron en los meses de verano de 1999
y 2000.
En la primera campaña se descubrieron los restos del
peculiar dinosaurio saurópodo Agustinia ligabuei, descripto
por Bonaparte en 1999. En las dos campañas siguientes
se hallaron más restos y mejor conservados de este
saurópodo.
Los restos del otro saurópodo (aún sin denominación)
fueron descubiertos en la segunda campaña (febrero-marzo
de 1999).
En el Cerro León también se hallaron desde
1997 algunos restos de Crocodylia (cocodrilos), placas de
Chelonia (tortugas) y dientes de Theropoda (dinosaurios carnívoros).
Los restos fósiles coleccionados corresponden al Aptiano,
Cretácico Inferior, y poseen una antigüedad aproximada
de 110.000.000 años.
El Dr. José F. Bonaparte planea realizar una cuarta
expedición a la región a fin de poder extraer
más restos de ambos dinosaurios.
Los dinosaurios
Agustinia ligabuei Bonaparte, 1999. El nombre genérico
(el primero) es un homenaje a Agustín Martinelli, quién
encontró los primeros restos de este dinosaurio, y
el epíteto específico (el segundo) es un homenaje
al Centro de Estudios e Investigaciones Ligabue de Venecia
(Italia) que ha financiado la primera expedición (1997).
Agustinia ligabuei es el primer dinosaurio saurópodo
conocido por la ciencia que poseía osteodermos muy
desarrollados, similares a los de los estegosaurios (otro
grupo de dinosaurios) del hemisferio norte. Entre los saurópodos
hallados en el territorio argentino con anterioridad, el Saltasaurus
loricatus (de la Formación Lecho, Cretácico
Superior del sur de la provincia de Salta) también
presentaba osteodermos pero distintos y prácticamente
insignificantes en comparación con los de Agustinia
ligabuei.
Algunos osteodermos de Agustinia ligabuei medían aproximadamente
1.50 m de longitud. Los mismos presentaban una región
proximal -expandida en dos procesos divergentes- y un enorme
vástago, dirigido hacia arriba y algo hacia fuera.
Estos osteodermos se disponían en dos filas, una a
cada lado del cuerpo, lo cual le habría servido para
defenderse del ataque de los grandes dinosaurios carnívoros
o terópodos de esa época.

Posible aspecto de Agustinia ligabuei. Dibujo de Jorge Blanco.
Tomado de
“Los Dinosaurios de la Patagonia Argentina” de
José F. Bonaparte.
Se trata de un saurópodo muy especializado, ya que
sus vértebras, de grandes dimensiones, presentan enormes
espacios huecos en su interior. El descubrimiento de diversas
vértebras completas, asociadas a varios osteodermos,
posiblemente permitirá reconocer caracteres anatómicos
útiles para establecer, con algún detalle, relaciones
entre este y otros saurópodos desprovistos de osteodermos.
Sólo
en nuestro continente se han documentado saurópodos
que poseían enormes osteodermos, con grandes macroceldas
óseas, sobre sus vértebras. Este hallazgo es
una evidencia más de que la fauna cretácica
de América del Sur, como la del resto de los continentes
del hemisferio sur, poseía una gran proporción
de tetrápodos muy distintos a los que existieron durante
la misma época en los continentes que conformaron Laurasia
(América del Norte, Europa y Asia). Esto es debido
al prolongado aislamiento biogeográfico entre los supercontinentes
Laurasia y Gondwana. El hallazgo realizado también
brinda mayor información sobre la notable evolución
de los saurópodos que prosperaron y se diversificaron
notablemente en América del Sur, Africa e India.
Como todos los saurópodos, Agustinia ligabuei, fue
herbívoro y de talla gigantesca, con un peso estimado
de 50 toneladas.
El segundo dinosaurio saurópodo (aún sin denominación)
fue hallado a principios de 1999. Este gigantesco dinosaurio
saurópodo tenía los miembros anteriores casi
del mismo largo que los posteriores, por lo cual su parte
anterior estaba bastante elevada, adoptando una postura algo
similar a la jirafa (o dentro de los dinosaurios al Brachiosaurus
que vivió 40.000.000 de años antes, durante
el Jurásico). Desde el suelo hasta la base del cuello
tenía una altura de 4,5 metros. De este dinosaurio
se han coleccionado: dos escápulas, dos coracoides,
una placa esternal, dos húmeros, los metacarpos, huesos
de la pelvis, fémur, tibia, fíbula y cinco vértebras.
Actualmente esta nueva especie se encuentra en estudio.
Lecturas sugeridas
Texto de divulgación:
-Bonaparte, J. F., 1998. Los Dinosaurios de la Patagonia
Argentina. Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino
Rivadavia”. Buenos Aires.
Bibliografía especializada:
- Bonaparte, J. F., 1999. An armoured sauropod from the
Aptian of Northern Patagonia, Argentina. Proceedings of the
Second Gondwanan Dinosaur Symposium, edited by Y. Tomida,
T. H. Rich and P. Vickers-Rich. National Science Museum Monographs,
15, 1-12. Tokyo.
- Leanza, H. A. y C. A. Hugo, 1996. Revisión estratigráfica
del Cretácico Inferior continental en el ámbito
sudoriental de la Cuenca Neuquina. Revista de la Asociación
Geológica Argentina, 51. Buenos Aires.
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